Una vez más me encuentro en esta situación. Por fin puedo dejar atrás todo lo que cargaba, sentir que avanzo, que me elevo a tu lado, y me sueltas.
La caída fue dura, pero ya me acostumbré.
Lo que sí quisiera que me respondieras es por qué sigues apareciéndote en mis sueños. Sé que no te puedo arrancar de mi corazón... y mi mente se niega a olvidar lo que me hiciste sentir, pero puedo lidiar con ello, si tan sólo dejaras de llegar a mis sueños y hacerme sentir todo eso de nuevo.
No quiero soñar, ya no quiero...
viernes, 23 de enero de 2015
lunes, 20 de febrero de 2012
y...
por que me dueles tanto? ya hicimos nuestras vidas, pero hay algo que se empena a hacerme recordarte en extremo. si quieres, un dia preguntame que es lo que me pasa en esos dias. igual te respondere, pero por lo pronto, hoy es uno de esos dias en que me siento mas pendejo de lo que soy.
domingo, 13 de diciembre de 2009
Fantasma 2
Al entrar en la casa no sabía que hacer. Todavía era, al fin y al cabo, un niño, y estaba ahí por una tonta apuesta. Al principio sólo sentía curiosidad, pues nunca había creído en las historias que los hermanos mayores de sus amigos contaban. “Son tonterías,” decía “mis papás dicen que los fantasmas no existen.”
Lo único que hací que él siguiera creyendo eso era que la idea de que los padres no mienten, pues si no puedes confiar en ellos, entonces en quién. El sol seguía cayendo, y él, por un momento, rogó por que el tiempo se congelara y pudiera todavía ver hacia dónde se dirigía. Pero siguió caminando por el pasillo apenas iluminado por el sol, hacia la puerta que quedaba al otro lado. Por fin el sol se ocultó completamente, y detrás de él, pero sin lo viera, se levantó una pequeña columna de humo, de donde apareció la figura de un hombre al que no se le podía ver más que la silueta, y alzó una mano hacia el niño. Nunca llegó a ver qué había detrás de esa puerta.
Lo único que hací que él siguiera creyendo eso era que la idea de que los padres no mienten, pues si no puedes confiar en ellos, entonces en quién. El sol seguía cayendo, y él, por un momento, rogó por que el tiempo se congelara y pudiera todavía ver hacia dónde se dirigía. Pero siguió caminando por el pasillo apenas iluminado por el sol, hacia la puerta que quedaba al otro lado. Por fin el sol se ocultó completamente, y detrás de él, pero sin lo viera, se levantó una pequeña columna de humo, de donde apareció la figura de un hombre al que no se le podía ver más que la silueta, y alzó una mano hacia el niño. Nunca llegó a ver qué había detrás de esa puerta.
lunes, 15 de junio de 2009
Memories? 2
Do you know me? You do remember me, don'tcha? Don't thimk it's been that long, I even have the same hat as ever, my face hasn't changed that much, or least that's what I think. But then again I've been thinking lotsa things lately. But how 'bout you? You don't remember me? Please don't tell me you don't remember me, It hasn't been that long. C'mon don't walk away, it's only me, please... don't walk away... please... talk to me... at least hear me out, why don'tcha? Hey... please... please... it's only me.
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He dropped to his knees, hand still outstretched, pleading for attention, tears weeling in is eyes, waiting for someone to remember him, someone that may never come.
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He dropped to his knees, hand still outstretched, pleading for attention, tears weeling in is eyes, waiting for someone to remember him, someone that may never come.
martes, 21 de abril de 2009
Una historia...
"¿Realmente quieres escuchar mi historia?", preguntó el anciano andrajoso sentado al otro lado de la mesa. Yo sólo pude asentir. No quería arruinarlo todo al hablar. No quitaba sus intensos ojos de mí, y no sabía si era porque no me tenía la suficiente confianza. Intentaba descifrar algo en sus ojos, en las sucias facciones. De pronto, sonrió. La mugre en sus mejillas parecía agrietarse, y mostró su demacrada sonrisa. Fue entonces que empezó a hablar.
"Quisiera saber porque haces esto por mí," comenzó, "pero en realidad no importa. a caballo regalado, como dicen, ¿no?" Tomó otro bocado del plato, que ya en nada se parecía a las enchiladas que le habían servido y dio un largo trago al refresco.
"Ya ni sé cuanto tiempo llevo en las calles, pero sí sé cómo empezó todo." Me miró, como esperando alguna respuesta, que no obtuvo. Sólo mi mirada, que sabía no era tan intensa como la suya. "Hace muchos años, o igual no tantos, pero me gusta cómo suena eso de 'hace muchos años'. Así empiezan muchas historias, ¿no?, 'hace muchos años'. M'ija, traeme otro igual. Gracias por la comida, hermano. Ya hasta se me había olvidado lo que es comer así."
Al momento de darme las gracias, volteó a verme, y se dio cuenta de mi expresión. Una mezcla entre confusión y hartazgo. "Perdón, perdón, siempre me pasa. En fin, todo empezó en el momento en el que a pesar de estar rodeado de personas, me sentía terriblemente sólo. ¿No te ha pasado nunca?" Asentí otra vez. "Pues eso fue, me fui alejando de todos; mi familia, mis amigos, mi trabajo. Todo. Gracias, reina. Y al final del camino, resultó que sí estaba nomás yo. Pero el camino no terminaba, y creo que ese fue el problema. Tener que seguir y seguir, pero sabiendo que el camino lo tienes que recorrer solo."
Yo nada más asentí, y me levanté. Su expresión no cambió. a este hombre no se le podía sorprender ni un poco. Le dejé unos billetes de cien en la mesa, y me acerqué a la mesera, cuya expresión de disgusto tampoco había cambiado desde que el anciano y yo entramos a la fonda, le pagué la cuenta y también le di una buena propina. Pensé que se la tenía merecida.
Al salir, el sol me golpeó en la cara, crucé la calle, a donde había sombra, y comencé a andar mi propio camino.
"Quisiera saber porque haces esto por mí," comenzó, "pero en realidad no importa. a caballo regalado, como dicen, ¿no?" Tomó otro bocado del plato, que ya en nada se parecía a las enchiladas que le habían servido y dio un largo trago al refresco.
"Ya ni sé cuanto tiempo llevo en las calles, pero sí sé cómo empezó todo." Me miró, como esperando alguna respuesta, que no obtuvo. Sólo mi mirada, que sabía no era tan intensa como la suya. "Hace muchos años, o igual no tantos, pero me gusta cómo suena eso de 'hace muchos años'. Así empiezan muchas historias, ¿no?, 'hace muchos años'. M'ija, traeme otro igual. Gracias por la comida, hermano. Ya hasta se me había olvidado lo que es comer así."
Al momento de darme las gracias, volteó a verme, y se dio cuenta de mi expresión. Una mezcla entre confusión y hartazgo. "Perdón, perdón, siempre me pasa. En fin, todo empezó en el momento en el que a pesar de estar rodeado de personas, me sentía terriblemente sólo. ¿No te ha pasado nunca?" Asentí otra vez. "Pues eso fue, me fui alejando de todos; mi familia, mis amigos, mi trabajo. Todo. Gracias, reina. Y al final del camino, resultó que sí estaba nomás yo. Pero el camino no terminaba, y creo que ese fue el problema. Tener que seguir y seguir, pero sabiendo que el camino lo tienes que recorrer solo."
Yo nada más asentí, y me levanté. Su expresión no cambió. a este hombre no se le podía sorprender ni un poco. Le dejé unos billetes de cien en la mesa, y me acerqué a la mesera, cuya expresión de disgusto tampoco había cambiado desde que el anciano y yo entramos a la fonda, le pagué la cuenta y también le di una buena propina. Pensé que se la tenía merecida.
Al salir, el sol me golpeó en la cara, crucé la calle, a donde había sombra, y comencé a andar mi propio camino.
martes, 31 de marzo de 2009
Memories?
Alone. Alone again. That's just how he felt, and looking around the room, it became clear that loneliness was to be the condition for the rest of his days. He remembered the days when the phone used to ring, and he really didn't know what he preferred. No w everything was silent, almost dead. He had stopped paying the phone bill around two months ago, or was it three? It really didn't matter. It was better not to hear anything than having to stand all the yelling and accusations. He just wished he knew what had brought him to that.
His mind started drifting to five, ten, even fifteen years earlier. To all the people he had know, all those he had loved; even those who had broken his heart, and those whose hearts he had broken. He imagined all the pieces left to be picked up, and all the people who had taken the time to pik them. And where were them now, these people? All the faces started racing in his mind, and most of the names. It was times like these that he noticed that he didn't remember the names of all the people he had met, but the faces stuck. They always had...
His mind started drifting to five, ten, even fifteen years earlier. To all the people he had know, all those he had loved; even those who had broken his heart, and those whose hearts he had broken. He imagined all the pieces left to be picked up, and all the people who had taken the time to pik them. And where were them now, these people? All the faces started racing in his mind, and most of the names. It was times like these that he noticed that he didn't remember the names of all the people he had met, but the faces stuck. They always had...
jueves, 5 de marzo de 2009
Fantasma
"¿Hace cuánto que te fuiste?", preguntó en voz alta, aún sabiendo que no había nadie que lo escuchara. Quizás lo hacía para tener alguna compañía en ese frío departamento, aunque fuera su propia voz.
Dos años, era la respuesta, pero no tuvo el valor de decirlo en voz alta; temía que si lo decía las cosas se volverían más reales de alguna manera. Sólo pudo reir, como si después de dos años las cosas no fueran lo suficientemente reales. "Carajo",dijo.
Se levantó de la cama y prendió un cigarro. Eran las dos de la mañana, y parecía que iba a ser una de esas noches en las que no podía dormir, así que se sentó ante el escritorio y tomó papel y pluma. Ya era momento de sacar todo lo que tenía guardado.
Otra vez tú, otra vez tu fantasma me persigue. En todos lados en los que esté, ahí estás, o tal vez sea que quiero que estés ahí. Verte de nuevo. Quisiera al menos una vez voltear al oler tu perfume y que seas tú la que está parada junto a mí, que seas tú la que acaba de pasar, pero no. Nunca eres tú, y ya me harté. Creo que lo que realmente intento es decirte adiós, algo que nunca me diste oportunidad de hacer, y al parecer al fin lo logré. Adios.
Se levantó con una enorme sonrisa en los labios y fue a la cocina a servirse un café. Con leche y dos cucharadas de azucar, como siempre lo había tomado. Prendió otro cigarro y se quedó parado en la cocina, fumando y tomando café, casi sin darse cuenta que todavía tenía el papel en la mano. Al darse cuenta, lo tiró en la basura, apagó el cigarro y dejó el café a medio tomar en el lavabo para irse a acostar. Sabía que de todos modos no iba a poder dormir, al menos esa noche, pero también sabía que la sonrisa le iba a durar para todo el dia, y tal vez más.
Dos años, era la respuesta, pero no tuvo el valor de decirlo en voz alta; temía que si lo decía las cosas se volverían más reales de alguna manera. Sólo pudo reir, como si después de dos años las cosas no fueran lo suficientemente reales. "Carajo",dijo.
Se levantó de la cama y prendió un cigarro. Eran las dos de la mañana, y parecía que iba a ser una de esas noches en las que no podía dormir, así que se sentó ante el escritorio y tomó papel y pluma. Ya era momento de sacar todo lo que tenía guardado.
Otra vez tú, otra vez tu fantasma me persigue. En todos lados en los que esté, ahí estás, o tal vez sea que quiero que estés ahí. Verte de nuevo. Quisiera al menos una vez voltear al oler tu perfume y que seas tú la que está parada junto a mí, que seas tú la que acaba de pasar, pero no. Nunca eres tú, y ya me harté. Creo que lo que realmente intento es decirte adiós, algo que nunca me diste oportunidad de hacer, y al parecer al fin lo logré. Adios.
Se levantó con una enorme sonrisa en los labios y fue a la cocina a servirse un café. Con leche y dos cucharadas de azucar, como siempre lo había tomado. Prendió otro cigarro y se quedó parado en la cocina, fumando y tomando café, casi sin darse cuenta que todavía tenía el papel en la mano. Al darse cuenta, lo tiró en la basura, apagó el cigarro y dejó el café a medio tomar en el lavabo para irse a acostar. Sabía que de todos modos no iba a poder dormir, al menos esa noche, pero también sabía que la sonrisa le iba a durar para todo el dia, y tal vez más.
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